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SALUD MENTAL Y DERECHO (comentado por K. Andriola)

Salud Mental y Malestar Subjetivo. Debates en Latinoamérica. Chávez Hernández Ana María, Macías García Luis Fernando, Klein Alejandro (comp). [PDF]

Editorial Manantial, Buenos Aires, Argentina.,2012. ISBN 978-987-500-162-6.

por Karina A.  Andriola·

El libro aborda la Salud Mental desde una perspectiva novedosa a través del análisis de distintos fenómenos sociales que afectan de manera coincidente y particular a los países latinoamericanos, considerando a la Salud Mental más allá de un punto de vista individual.

En los distintos títulos se puede encontrar el estudio de situaciones puntales que se vinculan con la Salud Mental no desde la patología en sí misma, sino desde las causales de dichas patológicas. Causales que generan malestar en el sujeto, centralizada en dos de los principales contextos donde se desarrolla la vida de una persona y tienen una incidencia trascendental en la misma: la familia y la sociedad.

En el prólogo, de una manera sucinta y elocuente describen el estado del arte en Latinoamérica detallando los elementos de identidad común que histórica y actualmente vinculan a todos los países. Pese a las diferencias sociales y culturas de estos estados, se hace un estudio de la salud mental a partir de su vinculación con fenómenos tales como la globalización, el sistema capitalista, e incluso la medicalización. Ellos como desencadenantes de malestar subjetivo, permitiendo de esa manera acercar las conclusiones a la realidad que atraviesan los ciudadanos de los países latinoamericanos, sus familias y los profesionales de salud involucrados en su tratamiento.

A lo largo los distintos capítulos podemos comprobar que la salud mental está lejos de comprender únicamente a una persona con una enfermedad puntual y que adquiere matices particulares cuando afecta a colectivos específicos y vulnerables, como son los niños, las personas de la tercera edad, los adolescente y jóvenes, los pobres e inclusive las mujeres. El concepto de salud mental y el derecho a la salud incluye a los contextos sociales y familiares. Por ello, dichos contextos muchas veces son los lugares adecuados para la prevención, el tratamiento e investigación de los factores que afectan al bienestar psíquico subjetivo y que requieren la ejecución de políticas públicas para garantizar efectivamente numerosos derechos.

El primer capítulo “Salud Mental o sufrimiento social: Sobre problemas emergentes para el estudio de fenómenos  de muertes violentas en México” es un claro ejemplo de ello. Ana María Chávez Hernández y Luis Fernando Maciel García hacen una descripción de la situación social, haciendo especial hincapié en la violencia que atraviesa a la sociedad mexicana y afecta especialmente a niños y jóvenes, y la incidencia y presencia del fenómeno en los medios de comunicación.

En la primer parte los autores realizan un análisis cuantitativo de la violencia en cifras y su evolución en los últimos años, para pasar con posterioridad a un estudio cualitativo del fenómeno y de sus consecuencias: el fallecimiento de miles de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad por año. Destacando de ese modo uno de los puntos de mayor originalidad del capítulo y del libro: las repercusiones de las alteraciones en la salud mental y sus víctimas, que comprende no solo a las personas que son afectadas por hechos delictivos, sino a la familias y a una sociedad entera que desarrolla comportamientos en consecuencia.

En el capítulo dos:” Reconstrucción(es) luego de un suicidio: afectaciones en la familia y en el entorno social” de Diana Altavilla, se observa un hecho social que configura un lugar común para el estudio de las ciencias sociales, pero frecuentemente abandonado por las políticas públicas y la ley. La autora nos introduce en el tema expresando el número de las personas que fallecen a causa del suicido y de personas en quienes indirectamente incide este comportamiento, proponiéndonos reflexionar sobre la post intervención.

De una manera sutil el capitulo invita a reflexionar desde lo emocional a través de la pregunta personal que le hace al lector: ¿Quién no conoce entre sus allegados alguien que se haya suicidad o al menos lo haya intentado? ¿Cuáles son los sentimientos que genera? Allí es donde describe un lugar silenciado por las propias familias por distintos factores emocionales y culturales, y los sentimientos compartidos por los allegados. A través de un estudio sobre casos clínicos pertenecientes a su experiencia laboral en Argentina, muestra la importancia y la necesidad de intervención de profesionales de la salud  ante el suicidio y que ello sea parte de una agenda de políticas públicas en materia sanitaria que incluya programas de información sobre la oportunidad de la intervención de los profesionales y de los lugares donde se puede recibir ayuda.

En el capítulo tres “Los bordes de la familia, la calle, lo social. Adolescentes en Montevideo, Uruguay” escrito por Alejandro Klein, el autor analiza su experiencia de trabajo grupal con un grupo de jóvenes entre 15 y 18 años que por distintos motivos se acercaban al área de psiquiatría del Hospital de Clínicas entre los años 1997 y 1998. Al principio del capítulo hace una descripción de la complejidad social e histórica en que viven esos jóvenes y sus familias, que se relaciona directamente con los motivos por los cuales recurre al grupo terapéutico. Grupo terapéutico con configuraciones propias del nuevo paradigma en torno a la Salud Mental, puesto que en se modifican algunos conceptos clásicos de la terapia como “alta” y “cura” y se da lugar a la idea de “acompañamiento” y “autonomía apostando a la decisión del joven para seguir en el grupo”.

El autor explica como los jóvenes encuentran que las dificultades propias que atraviesan, generan malestar subjetivo y que sienten como únicas, resultan compartidas por muchos de ellos y está caracterizada por una “enorme fragilidad”. Allí se analizan los entramados familiares y generacionales en los cuales interactúan y se conflictual estos jóvenes a quienes el mundo “no les da lugar pero de cualquier manera son capaces de hacerse su propio lugar y su propio mundo”.

En el capítulo cuatro “ Bullying e hiperconectados”, de Jorge Rodriguez Nebot, el autor

distingue el fenómeno del acoso y tormento conocido como bullying en un nuevo entorno: el ciberespacio. En este sección se estudia lo que se conoce como tercera revolución capitalista: la revolución cibernética y la repercusión que la misma tiene en la vida de las personas y el uso que se le da a conectividad por parte de los grupos que tienen acceso a ella y las relaciones interpersonales que se establecen en torno a la misma.

       Se describen con detalle las peculiaridades de este nuevo espacio virtual que permite la fuga y la creación de una nueva y ficticia realidad, que obliga a redimensionar y cambiar los conceptos clásicos de íntimo, público y privado. La necesidad de una conectividad constante para ser reconocidos como personas, el contenido y el uso que se le da a la comunicación e información generada son los entretelones de las tensiones de poder, agresividad y violencia de todo tipo que se generan en este nuevo espacio.

       En la configuración de este tipo de relaciones virtuales, es donde se producen casi de manera imperceptible las relaciones el bullying en personas que se encuentran marcadas por un sentimiento profundo de soledad. Dicho sentimiento da el puntapié para la descripción detallada de los perfiles psicológicos y de las relaciones familiares que identifican o caracterizan a las víctimas y los victimarios del bullying y su entorno, así como también el tipo de ayuda terapéutica que necesitan, invitándonos a reflexionar sobre ello.

 

       El capítulo cinco “Más allá del encierro asilar. Sobre la gestión gubernamental de la locura y sus formas de exclusión” de Felipe Díaz Arancibia y Esteban Radiszcz S. nos brinda un panorama sobre la situación de el tratamiento que tiene la salud mental en Chile cotejando los discursos, las prácticas y la dimensión política y económica que ocupa el tema.

             Magistralmente los autores saben expresar la discordancia entre los discursos que se manifiestan en los planes de salud, su utopía y su parcial posibilidad de realización sustentada en tres factores esencialmente: presupuestario o económico, político y social y la interrelación que existe entre ellos.

              La puja histórica entre el poder psiquiátrico y las nuevas corrientes sigue latente. El encierro, generador de exclusión y tradicionalmente violatorio de derechos fundamentales, no se destierra espontánea y únicamente con un plan nacional de salud mental que sin embargo configura un gran logro dentro de la agenda sanitaria, que ayuda al fenómeno de la desmanicomialización y al tratamiento de la enfermedad mental en sus aspectos trascendentes y no constitutivos de una invasión a la vida de la persona.

Felipe Diaz Arancibia y Esteban Radiszcz S demuestran que pensar en el enfoque comunitario para el tratamiento de la salud mental requiere de un presupuesto, de recursos humanos y de cambios sociales y cultura que requieren en primera instancia de una regulación normativa que actualmente es inexistente y representa el escollo inicial para conseguir la inclusión laboral, política, y familiar que le permitan mantener su libertad y su espacio dentro de la sociedad.

 

       Los capítulos seis y siete comparten un país común donde localizar su análisis: Brasil, su situación económica, social, su incidencia sobre la criminalización, la conflictividad social y las relaciones interpersonales que hacen a la salud mental.

       En el capítulo seis “Un esbozo del análisis de la coyuntura económica, social, ambiental y psicosocial de del Brasil reciente” a cargo de Eduardo Mourão Vasconcelos, el autor realiza un análisis retrospectivo de las distintas circunstancias y decisiones políticas que hacen a la realidad brasilera de hoy con sus complejidades y que afectan especialmente a los colectivos más frágiles, como son las poblaciones rurales, determinadas etnias, y las personas de escasos recursos.

El vínculo entre las políticas económicas y la presencia-ausencia de políticas sociales que permitan enfrentar a las personas determinadas situaciones sociales. Situación que genera consecuencias en el plano de la construcción de vínculos sociales y familiares.

       En el capitulo siguiente Alejandro Klein, Irene Rizzini y María Elena Zamora  focalizan su objeto de estudio en la situación de un grupo vulnerable en particular, los jóvenes tal como lo menciona el titulo “El adolescente en contexto. Imágenes, datos y problemas fundamentales en Brasil.” 

Allí se pormenoriza la configuración cuantitativa de la juventud brasileña en lo que hace a aspectos económicos, sociales, lugares de pertenecías de los jóvenes así como incidencia que tiene los fenómenos descriptos por Eduardo Mourão Vasconcelos en sus escolaridad, conflictividad social, la vinculación con las drogas y la violencia social, las relaciones familiares y entre pares. Forman parte de este estudio las expectativas que tienen los jóvenes sobre su futuro, y las dificultades que encuentran en el paso a la vida adulta que está atravesado por la incertidumbre, la falta de oportunidades laborales, la inestabilidad laboral y la escasa remuneración.

En este capítulo los autores muestran las divergencias entre la realidad de los adolescentes y los discursos mediáticos y políticos al respecto de su criminalización, que muy lejos están de las comprobaciones estadísticas. Por el contrario dichas estadísticas muestran, que pese a tener una formar y solida protección legal, sufren de la mayores injusticias y afectaciones de sus derechos y de la desprotección e ignorancia por parte del Estado y de las políticas públicas implementadas para reconocer y efectivizar sus derechos.

En el capítulo ocho “Tecnoadicción: ¿realidad o virtualidad? Una mirada desde Venezuela” de Ana Laura Jiménez y Zoraide Lugli Rivero tratan un tema emergente por su relativamente reciente aparición histórica: la adicción a internet.

Las autoras realizan una compilación crítica de las distintas investigaciones que se realizaron en Venezuela sobre el tema y sus resultados dispares en función de la utilización de diversos parámetros que obligan a la construcción común de categorías y criterios y denota la necesidad de continuar con el estudio y la investigación del tema.

Se logra establecer con claridad como el concepto general de adicción como tema de salud mental se adapta y se aplica a este caso en particular, configurando a partir de su estudio clasificaciones y perfiles propios para describir a  los usuarios y a los vínculos que los caracterizan y logran construir mediante la red. Las autoras  logran realizar un interesante análisis que deja al lector lleno de preguntas sobre evolución de esta situación en los próximos años.

El capítulo nueve sobre “ Subjetividad y salud mental en la vejez. La pertinencia de empoderar a los adultos mayores” de Blanca Marienella Lopez La Vera examina la realidad que viven las personas de la tercera edad -un colectivo sobre el cual se están haciendo estudios recientemente- y cómo afecta esa etapa de la vida la construcción de la propia subjetividad como concepto en constante elaboración por cada sujeto.

Blanca Marienella Lopez La Vera destaca cuáles son los fenómenos biológicos y culturales que afectan a la tercera edad y cómo la imagen que tengan sobre esa etapa de la vida afecta positiva o negativamente en la construcción de su propia imagen y la adaptación a esta nuevos cambios que adquiere matices particulares en función de características tales como el género.

La autora plantea la importancia del trato que le dan sus familiares, los profesionales de la salud y la comunidad en general, y lugar y poder que se le da a la persona anciana en lo respectivo a la toma de decisiones sobre su propia vida en la construcción de sus subjetividad y el empoderamiento como un elemento esencial para su bienestar subjetivo.

En el capítulo diez, a cargo de  Rebeca Rodríguez Díaz sobre el temaEl silencio de los niños”, se describe sintéticamente la situación económica, social, familiar e incluso jurídica que viven miles de niños, niñas y adolescentes en Costa Rica.

Si bien la niñez a nivel internacional gozan de una amplia protección, en la realidad costarricense viven en un alto riesgo psicosocial, que resulta una impronta muy traumática por lo menos en uno de los espacios fundamentales de la construcción de su subjetividad: el mundo sociocultural que configura su entorno.

Dicha realidad repercute directamente sobre las relaciones familiares que se establecen entre los niños y sus padres, quienes desde su estructura psicológica se encuentran en situación de dependencia, y a contracara se hallan como uno de los rasgos preponderantes de la paternidad en el país con la ausencia e irresponsabilidad de los padres, sumado a la falta de su reconocimiento legal en el caso de hijos extramatrimoniales y del importante desamparo a nivel económico y social que vivencian.

Esta situación se suma a la inexistencia de políticas sociales que busquen enfrentar esta situación, y ofrecen desde la ley como modo de intervención ante los conflicto que afectan a la niñez, una baja edad de imputabilidad y  la internación en un pabellón infanto-juvenil.

El libro consigue mediante el estudio de temas puntuales que son profundos, críticos, reflexivos e interesantes en su tratamiento individual, armar un rompecabezas invisibilizado por cuestiones políticas, económicas, sociales, culturales e incluso históricas que abarca prácticamente a un continente entero.

Consigue desterrar el paradigma de la salud mental como fenómeno individual y aislado, que debe ser ocultado, institucionalizado y controlado como respuesta para invitar a la reflexión y a la investigación de las causas, consecuencias y políticas para cuestionar el concepto de salud mental y tratamiento de la misma como manera de efectivizar un derecho.

Su lectura los espera e invita a pensar desde una perspectiva distinta y a falta de un capítulo con conclusiones, deja abierta la posibilidad de elaborar nuestras propias conclusiones….

 



· Abogada- Escribana UNLP, Alumna de la Maestría en Familia, Infancia y Adolescencia UBA, Adscripta Derecho Civil I y Becaria de la FCJyS, UNLP con lugar de ejecución en el Instituto de Cultura Jurídica UNLP, con el tema “Efectos jurídicos y sociales de la sentencia en los juicios de capacidad”.